El despertador sonó por primera vez a las 07:30 obedeciendo dramática y drásticamente a la programación por mi realizada, apenas escucho sus primeros pitidos lo apago, es casi como instintivo, escucho y apago.
A las 07:40 suena nuevamente, por suerte soy precavido y compre uno que suena de diez en diez minutos, lo apago nuevamente y repito este acto a las 07:50
A las 08:00 ya no tengo chances de apagarlo para seguir diez minutos más, esa es la hora donde se que no tengo otra oportunidad.
Salgo de la cama como un ogro, todo despeinado, medio torcido, con un solo ojo como guía, aliento a tiburón y con unas ganas de ir al baño de locos.
Ya en el baño y mucho mas aliviado me lavo los dientes sin mirarme al espejo y no por no querer verme sino porque prefiero evitar el enchastre.
Obviamente que todo este procedimiento lo hago en silencio, no emito sonido alguno y tampoco aprecio el sonido externo en ese momento.
Soy mudo y sordo, ese estado lo mantengo hasta las 08:40 momento en que salgo de mi casa y saludo al portero.
Cuando salgo estoy de traje y soy una persona seria y de pocas palabras, interactúo usando monosílabos o como máximo una palabra o dos (ya haciendo un gran esfuerzo).
A las 09:00 llego al trabajo, allí soy puntual, respetuoso y cordial.
Cuando son las 09:05 acomodo las cosas en mi escritorio, saludo a mis compañeros de trabajo y charlo un poco con ellos.
Allí soy el que tira un tema sobre la mesa y escucha las opiniones de los demás, sus historias, sus mentiras, en ese momento soy un observador analítico, esto me permite ver en que estado de ánimo se encuentran mis colegas.
09:15, horario de preparar el mate, meticulosamente coloco la yerba, comienzo a calentar el agua, todo mantiene una rutina, como si fuese un ritual sagrado.
09:30 esta pronto el mate y comienzo a leer las noticias, me gusta estar informado así que me nutro de varias fuentes, muchas veces leo las mismas noticias en diferentes diarios para entender los diferentes enfoques y buscar los datos que unos omiten y otros revelan.
Puedo decir que soy un poco maniático en este aspecto.
Termino de leer las noticias a las 10:15, dependiendo de cuan interesante este el material publicado.
10:20 es cuando termino de preparar el material para la reunión de las 11:00
A las 11:00 comienza la reunión, siempre espero hasta las 11:05 por los que se atrasan, cuando estos entran ven mi cara de desagrado, pero los recibo con un chiste como para descontraer.
En ese momento soy una persona amena, que entiende las opiniones de los demás, haciendo valer las mías.
Me coloco en una postura dominante, confiable y demuestro entender de lo que hablo, es la forma que encontré para lograr que mis ideas se “impongan”.
12:00 voy pidiendo el fin de la reunión ya que todos se quieren ir a almorzar, me gusta ser visto como alguien que respeta el tiempo de los demás y ganar respeto mientras yo respete.
Luego de terminada la reunión, a eso de las 12:25 (mis pedidos solo fueron acatados 25 minutos después) me voy a almorzar a un barsucho, ahí como apurando como si fuera el fin del mundo, me sirvo todo lo que el derecho de pagar el tenedor libre me permite.
13:30 salgo caminando como un compás abierto para hacer una circunferencia rumbo a mi casa.
A las 14:05 con sueño y con muy pocas ganas vuelvo al trabajo, 14:07 saludo al portero con cortesía, 14:08 aprieto el botón que llama al ascensor y al mismo tiempo miro los números que me indican en que piso esta con gran deseo.
14:09 noto que la puerta de la oficina esta cerrada, tomé la llave y abrí la puerta con gran seguridad.
A las 14:15 note tristeza que podría haberme tomado un poco más tiempo antes de volver a la oficina ya que no ha vuelto ninguno de mis compañeros.
Son las 14:20 cuando con intriga noto que se abre la puerta, es uno de mis compañeros que volvía de su almuerzo.
14:41 Me levanto lentamente pero con toda mi fuerza a buscar un café, que tomo con ganas pero con asco.
14:41 le pregunte rutinariamente a mi colega como estuvo el almuerzo y escuche su respuesta moviendo mi cabeza en señal de “positivo” automáticamente.
14:45 me siento un saco de plomo en una silla que se llama “presidencial”
A las 15:00 tome con firmeza el material para dar una charla y salí rápidamente repitiendo a la inversa lo mismo que había hecho cuando eran las 14:08.
15:05 soy un loco caminando por la calle que por lo momentos se torna romántico al sentir la brisa mezclada con los folklóricos sonidos de la calle.
15:14 como degenerado le miro el culo a un par de minas que pasan.
15:30 llego serio al lugar de la charla.
15:40 acomodo todo el material como un maniático.
Ya a las 15:50 me paro como guardián en la puerta para recibir a los escuchas de turno.
16:00 con gran vehemencia inicio a dar una charla con la certeza que casi nada de lo que digo será entendido por la platea.
17:30 democráticamente abro el espacio para subirme al pedestal de sabio y responder preguntas y dudas.
18:05 con gran plasticidad extiendo mi brazo derecho para detener un taxi que por allí pasaba.
18:45 incrédulo y ya en la puerta de mi casa, continúo reflexionando sobre el nivel de las preguntas a las cuales tuve que dar una respuesta.
18:55 desesperado entro a mi casa y me saco el traje.
19:00 comienzo a ser yo mismo.
17 de agosto de 2009
14 de agosto de 2009
Sociedades.
Hoy el vecino de en frente salió en la televisión.
Mi vecino de en frente se llama Esteban y vive con su “compañera”, así la llama el, ya que no están casados.
Una vez escuche que a eso se le llama concubinato, para mi son una pareja por demás moderna, creo que no esta bien lo que hacen, que ejemplo le están dando a sus hijos?
Pero yo no me voy a andar metiendo en la vida de los demás, que hagan lo que quieran, mientras no se metan conmigo.
Mi vecino de en frente es el dueño del almacén del barrio, “La Fortuna” así se llama.
Dicen que tiene ese nombre porque pudieron comprarlo después de ganar la lotería de fin de año.
Yo, hace veinticinco años que compro el mismo número de lotería y nunca gane nada, el compro una vez sola y mira lo que le dio el destino.
Para colmo va y le pone ese nombre al almacén, no le basto con ganar…tenía que refregárselo a todo el barrio.
Me sorprendió un poco ver a mi vecino en la televisión ya que ni cuando gano dejo que lo filmen, el tiempo cambia a la gente.
Mi vecino de en frente es muy querido por el barrio, todas las navidades saca el medio tanque y hace una chorizada para todos los vecinos de la cuadra.
Con un chorizo se compra al zapatero y a la costurera que de esa forma le hacen los trabajos gratis todo el año.
También saca unos parlantes que tiene y pone música para darle un clima de fiesta a esta calle donde no pasan ni los perros cuando están perdidos.
El vecino de en frente tiene dos hijos, una nena de 5 y el varoncito de 10, y no esta casado.
La nena es compañerita de jardín de mi hijo menor, siempre llega impecable, todos los días parece traer una túnica nueva de lo prolija que esta.
A mi me da no se que, la siento tan oprimida a la pobre, con la ropa siempre ordenada, como que no juega, no se divierte, le deben colocar muchos límites, le coartan la libertad.
Mi vecino de enfrente esta en la comisión de la escuela del barrio, a la que va su hijo.
Ya pinto dos salones y consiguió plata para ponerle los arcos a la canchita de tierra.
El hijo hace flor de relajo en la escuela, pero claro quien le va a decir algo, con todo lo que hace el padre por la escuela.
El vecino de enfrente hoy salió en la televisión.
La “compañera” del vecino de en frente, trabaja en la policlínica del barrio, ella es doctora.
Entro a la policlínica porque el padre es amigo de un ministro y le pidió una manito.
Ella atiende muy bien a los niños, además antes no había doctora así que no me queje ni dije nada y eso que si hay algo que me revienta son los acomodos.
Mi vecino de en frente nunca tuvo problema en vender fiado, “no se preocupe vecina, lo anotamos en la libretita y cuando pueda me lo paga”.
Con lo que gano en la lotería bien que podría no cobrarlo, no se va a morir por no recibir el equivalente a un kilo de arroz, un paquete de panchos y un agua con gas, hay gente muy codiciosa.
Hoy yo también salí en la televisión cuando los del informativo vinieron a hacer un reportaje sobre el tiro que había recibido “el dueño de un almacén de barrio”, que no era nada más ni nada menos que mi vecino de enfrente.
Algo habrá hecho.
Mi vecino de en frente se llama Esteban y vive con su “compañera”, así la llama el, ya que no están casados.
Una vez escuche que a eso se le llama concubinato, para mi son una pareja por demás moderna, creo que no esta bien lo que hacen, que ejemplo le están dando a sus hijos?
Pero yo no me voy a andar metiendo en la vida de los demás, que hagan lo que quieran, mientras no se metan conmigo.
Mi vecino de en frente es el dueño del almacén del barrio, “La Fortuna” así se llama.
Dicen que tiene ese nombre porque pudieron comprarlo después de ganar la lotería de fin de año.
Yo, hace veinticinco años que compro el mismo número de lotería y nunca gane nada, el compro una vez sola y mira lo que le dio el destino.
Para colmo va y le pone ese nombre al almacén, no le basto con ganar…tenía que refregárselo a todo el barrio.
Me sorprendió un poco ver a mi vecino en la televisión ya que ni cuando gano dejo que lo filmen, el tiempo cambia a la gente.
Mi vecino de en frente es muy querido por el barrio, todas las navidades saca el medio tanque y hace una chorizada para todos los vecinos de la cuadra.
Con un chorizo se compra al zapatero y a la costurera que de esa forma le hacen los trabajos gratis todo el año.
También saca unos parlantes que tiene y pone música para darle un clima de fiesta a esta calle donde no pasan ni los perros cuando están perdidos.
El vecino de en frente tiene dos hijos, una nena de 5 y el varoncito de 10, y no esta casado.
La nena es compañerita de jardín de mi hijo menor, siempre llega impecable, todos los días parece traer una túnica nueva de lo prolija que esta.
A mi me da no se que, la siento tan oprimida a la pobre, con la ropa siempre ordenada, como que no juega, no se divierte, le deben colocar muchos límites, le coartan la libertad.
Mi vecino de enfrente esta en la comisión de la escuela del barrio, a la que va su hijo.
Ya pinto dos salones y consiguió plata para ponerle los arcos a la canchita de tierra.
El hijo hace flor de relajo en la escuela, pero claro quien le va a decir algo, con todo lo que hace el padre por la escuela.
El vecino de enfrente hoy salió en la televisión.
La “compañera” del vecino de en frente, trabaja en la policlínica del barrio, ella es doctora.
Entro a la policlínica porque el padre es amigo de un ministro y le pidió una manito.
Ella atiende muy bien a los niños, además antes no había doctora así que no me queje ni dije nada y eso que si hay algo que me revienta son los acomodos.
Mi vecino de en frente nunca tuvo problema en vender fiado, “no se preocupe vecina, lo anotamos en la libretita y cuando pueda me lo paga”.
Con lo que gano en la lotería bien que podría no cobrarlo, no se va a morir por no recibir el equivalente a un kilo de arroz, un paquete de panchos y un agua con gas, hay gente muy codiciosa.
Hoy yo también salí en la televisión cuando los del informativo vinieron a hacer un reportaje sobre el tiro que había recibido “el dueño de un almacén de barrio”, que no era nada más ni nada menos que mi vecino de enfrente.
Algo habrá hecho.
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