4 de setiembre de 2011

Pretexto

Escribo este texto sin muchas pretensiones,
la idea no es otra que la de llenar algunos renglones.
Muchas veces mis escrituras reflejan mis sinsabores,
esta vez escribo unas inconexas oraciones.
No siempre se tienen inspiraciones,
pero siempre tengo la mejor de las intenciones.
Leídas las frases anteriores, noto que me voy soltando de mis temores.

Es difícil escribir sin saber a donde debo llegar,
pero es bueno, cada tanto, salir a arriesgar.
No se de lo que escriba que esperar,
pero el que siempre espera nunca podrá llegar.
Mantengo la idea de mis palabras plasmar,
para así un espacio en blanco eliminar.
No busco en mis palabras la coherencia encontrar,
será que estamos en hora de salirla a buscar.

Los detalles nos rodean,
aunque muchos no los vean.
Los caminos sin rumbos, generalmente me marean,
prefiero aquellos senderos que se planean.
Muchos caminos se recorren, solo algunos se anhelan.
Será que solo premia a aquellos que perseveran.

En el párrafo anterior mis miedos plasmé.
Será que ahora notaré como continuar por este andén.
No espero encontrar en él lo que siempre ame.
Se que no vivimos más en los jardines del edén.

Diversas realidades debemos enfrentar.
Cual caballeros medievales, acostumbramos de armadura andar.
Ella nos protege de lo extenro y no deja nada escapar.
Sacársela sería bueno, aunque algo nos pueda vulnerar.

Conocer nuestras debilidades es señal de humildad.
Identificar nuestras virtudes, nos da seguridad.
Por lo tanto debemos buscar, la constante equidad.
El equilibrio nos permite, transitar con estabilidad.


Este texto sin pretensiones, esta próximo a terminar.
Solo sobre el final un detalle acabo de encontrar.
No buscando nada muy particular.
Noto que este cahpricho en un verso se acaba de transformar.